22/6/06

Feria de San Juan

¡Qué güenas! ¡Qué guapas
se ponen las mozas
pa dir a la feria!
Con esos carzones
tan apretaínos
jaciendo las curvas
del molde bendito
embuchao y ceñío
de sus entresijos.

Subías en lo arto
d’esos zapatones
que paecen zancos
de grandes que tién
los peazos tacones,
agilan depriesa
riyendo y cantando
camino’l feriá.

¡Hora de la siesta!
¡Feria de San Juan!

Cuando’l sol se quea
en metá del cielo
y esconde la sombra
debajo’l sombrero,
los condicionaos
de toas las casetas
arresoplan juerte
pa empezá’l festejo.

S’ajuntan los mozos
alreó de las mozas
bebiendo cerveza
y fino y gaspacho,

comiendo tortilla,
jamón y mondonga
(y en argunos sitios
tamién tién garbanzos);
y brincan y bailan
al son d’una conga
degde los mu nuevos
jasta los carrozas.

Y asina se pasan
las horas alegres
(jasta’l más jediondo
baila y se divierte);
entre sevillanas
que cuentan quereles
y esas del Caribe
que llaman merengues.

Cuando’l sol se pone’l
pijama d’estrellas
tós los farolillos
se visten de fiesta;
y llega más gente
jormando’l escándalo
y en medio’l bullicio
suenan petardazos
rajando los cielos
con sus artificios.

Las mozas que jierven
su edá casaera,
con el contoneo
de sus aleluyas
y esas miraínas
mu durces, mu tunas,
a los güenos mozos
se van arrimando
pa vel si esa noche
s’agarran d’un brazo.

Es noche de fiesta,
de juerga, de canto,
s’orvían las penas
bebiendo y cantando;

con las cosquillinas
de las volaoras,
montaos en los coches
pa dase chocazos;
y los que tién novia
con besos y abrazos.

Pinchitos morunos
al son d’una rumba
y aluego panceta
con el ‘bakalao’
zumba que te zumba;
y asín toa la noche
bebiendo y jalando
bien acompañaos.

El sol desarropa
su pálida cara
y carza sus pies
en las arpargatas;
la luna se duerme
su noche más larga;
y los farolillos
de tós los colores
se quean sin jabla.

S’acaba la fiesta.
La feria se calla.


Javier Feijóo
(Del mi libro: "De la corteza de la encina")

21/6/06

Depresión


Lloro,
porque nada se me ocurre
más que llorar.
El reflejo de un verso
en mi lágrima
enardece mi alma,
y quizás
tan sólo por eso

vivo.


Javier Feijóo

20/6/06

¡¡¡Oh Poetas!!!


¡Oh poetas... soñadores,
que buscais en el don de la palabra
las imágenes inéditas del mundo
tras el verso que no escrito las cautiva!

¡Oh poetas... desquiciados,
tan dementes en fantástica cordura
que cambiais la gratuidad de vuestro ingenio
por el precio del aplauso agradecidos!

¡Oh poetas... libertarios,
que apreciais la libertad y la belleza
mucho antes que las letras las descubran
y malvivan infectadas de codicia!

¡Oh poetas... insolentes,
que jugais con el poder del pensamiento,
denunciad sin descansar hasta que el alma
se desnude placentera y atrevida!

¡Oh poetas... sinvergüenzas,
mantened el sentimiento a la deriva
y escribid hasta que el dedo encallecido
acaricie con su huella el horizonte!

¡Oh poetas... y bohemios,
que dais vueltas en la noria del feriante,
escrutad vuestras miradas de creadores
porque no hallareis poesía en ningún libro!

¡Oh poetas... soñadores,
desquiciados, libertarios,
insolentes, sinvergüenzas... y bohemios!
¡Escribid hasta en el fuego, si es preciso,
y en la tierra, y en el agua, y en el viento!


Javier Feijóo

19/6/06

El miajón que seco cruje en el olvido


Este verano, y no precisamente por el calor, está escurriendo, aún más si cabe, ese miajón que seco cruje en el olvido de una España abocada a su desguace, donde Extremadura no es más que el portón del maletero donde emigraron nuestros ancestros para fortalecer a quienes hoy nos desestiman.
Si Extremadura pusiese sobre la mesa la tan traída y llevada deuda histórica... ¿qué tamaño habría de tener esa mesa? Y es que, con el paso de los siglos, el verano extremeño se está convirtiendo en inmenso:

Hay un sol en cada esquina de mi casa
y una sombra muy menguada en el alero,
es el sol del mediodía que me habla
con sus cálidos modales extremeños.

Es verano bajo el chopo y bajo el agua,
es verano en el botijo y su refresco,
es verano y el calor bajo la enagua
es verano que al pudor hace requiebros.

La dehesa se ha fundido en mil colores,
uno es verde, el de la encina, el extremeño,
los demás hacen contraste con el pardo.

Son colores que conjugan con amores,
son matices que se fruncen en mi ceño,
son poemas en los ojos de este bardo.

Porque siempre, Extremadura, eres motivo,
esa causa encadenada con mis versos,
el miajón que seco cruje en el olvido
al calor de este verano tan inmenso.

Javier Feijóo
Publicado en Diario HOY (Opinión, 20 de Julio de 2005)

17/6/06

Llanto castúo

(A mi Extremadura)

¡Me dueles!
Me dueles tanto que...
...¡me dueles tanto!...
que tós los mis quereles
se güerven llanto,
un tibio llanto que
quieo jacer canto,
onde los tus laureles
y el tu quebranto
se fundan tanto que...
...¡se fundan tanto!...
que puea bebé’n las mieles
d’ese tu encanto.


Javier Feijóo

13/6/06

El ingenio que habita en mis sonetos



Quizás este soneto exija pluma,
no es el lápiz de alcurnia suficiente
para alzar las honduras de mi mente
al listón de la gloria y de la espuma.

Tampoco del bolígrafo rezuma
un caldo de cultivo tan nutriente
para darle a mis versos consistente
osamenta que aguante tanta bruma...

¡¡Me equivoco!! Y con pluma rectifico.

(Y en su tinta fundida va mi afrenta).
Discrepo del tenor de mis cuartetos.

Revoco las estrofas. Certifico:
Ni en grafito ni en tintas se sustenta
el ingenio que habita en mis sonetos.


Y reniego de la pluma... con carbón
finalizo, siendo más que suficiente.
No es la alcurnia del poeta su blasón,
es su verso si transita entre la gente.


Javier Feijóo

11/6/06

La alargada y húmeda sombra del ciprés

La alargada y húmeda sombra del ciprés
refrescará la tierra que ha de cubrir
mi forma de cadáver,
y una mole de mármol oscuro
elevará la cabecera de mi tumba.

Unas letras blanqueadas
ensalzarán hendidas mi nombre
sobre la dura piedra vertical,
y unas flores color malva
adornarán el lúgubre paisaje de mi eternidad.

Pero ese día aún ha de llegar,
porque la vida hoy me brinda su color,
su sabor, su aroma,
y todo aquello que los libros de la historia
guardarán con letras de paciencia
en púlpitos palpitantes de inseguras certezas.

Y viviré como uno más,
siempre atento a las ajenas muertes,
mientras consiga elevar mis párpados
sobre las raíces de malvas y cipreses
en este mundo expósito de vivas divinidades,
donde la muerte se convierte en veredicto
para los poetas.


Javier Feijóo
Publicado en la Antología "El vuelo de la Palabra" (Ayuntamiento de Badajoz)

8/6/06

Miedo al Terror



Unos le llaman “vulneración del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo”, y otros dicen que se trata de un “Proceso de Paz”, pero lo cierto es que el terrorista, entre tanto...

Podrá cubrir la Tierra con sus manos
y hurgar hasta sangrar todas sus venas;
podrá escupir mezclado con sus penas
el credo de fanáticos tiranos.

Podrá coser con odio a sus paisanos,
con odio y eslabones de cadenas;
podrá vivir exento de condenas
aun siendo el mayor cruel de los humanos.

Podrá desdibujar cualquier frontera,
resucitar fantasmas del pasado,
segar sin compasión cien mil cabezas.

Podrá aterrar a quien y cuanto quiera
armado con el miedo equivocado
de pueblos malheridos con tristezas.

Javier Feijóo

Publicado en Diario HOY (Opinión, 10 Junio 2006)

El emigrante


¿Por qué no güerve la noche?
¿Por qué la tarde s’alarga?
¿Por qué no oscurece ya
pa que llegue pronto’l alba?

¡Por fin, mañana es el día!
Yo brincaré de la cama
sin que naide me dispierte.
El tren vendrá po la vía.
Despabilará silbando
la ilusión de toa mi via;
desperezando mi llanto
jasta jacelo sonrisa;
desafinando mi canto
esgarrándolo en caricias.

Madre ice qu’es mu güeno.
¿M’habrá mercao argún regalo?
¡Qué más da! Si lo único que quiero
es teneglo aquí a mi lao.

Ella ice que se jué
porque aquí no había trebajo
que no había pa comé,
qu’había que sobreviví
y que se tuvo que dir
pa podenos mantené.

Ice qu’argunos señores,
d’esos que tién to’l dinero,
allegaron por aquí
y en metá la plaza’l pueblo
dijieron qu’había otros campos
qu’están mu lejos, mu lejos,
que les llaman alemanias,
y pa ganá las pesetas
había que dirse p’allí,
más allá e las montañas,
más p’allá el río Duero,
aonde nunca, enjamás,
había llegao ni mi agüelo,
que va siempre tras la yunta,
siempre arando, cara’l cielo.

Yo lo qu’entoavía no entiendo
es cómo ha podío aprendé
esos palraos tan raros
que naide pué entendé:
“trujen, brajen, crujen…”

¡Ande, verígüelo usté!

No sé, no estoy mu seguro,
porque’n esto del idioma
y de la litiratura
yo entoavía no ando mu ducho,
pero pa mí qu’esa gente
no han d’entendese mu bien.

Madre está hoy mu agitá.
Fregando ha roto una fuente
y en ves e despotricá
como jace argunas veces,
se reía y se reía;
y al mirame m’he fijao
que dos lágrimas caían
con un brillo enamorao
refalando’n sus mejillas.
¡Y no lloraba de pena,
que lloraba d’alegría!

El tren llegará mañana,
nus daremos un abrazo,
yo le miraré asustao
¿tendrá barba? ¿tendrá canas?

Madre ice qu’es mu guapo
y se page mucho a mí.
¡Entoje tié’l coló pardo
de los que semos d’aquí!

Y tendrá muchas agallas,
y ¡cómo no v’a teneglas!
si se jué a las alemanias
a trebajá com’un burro
en fábricas altesanas
pa qu’a mi madre y a mí
ni na de na nus fartara.

Y mus escribía cartas
iciendo que gorvería.
¡Y es verdá! ¡Mu pronto v’a está p’aquí!
¡Ha cumplío su palabra!
¡Mi padre! ¡Que vié mi padre!
¡Cachi en dié, estoy felí!

Tié que se’l hombre más juerte,
más duro qu’un arcornoque,
más que los jierros, más juerte,
mu arta y limpia su frente,
mu güeno y tierno tamién
pa que madre tanto llore
como llora degd’ayé.


Icen qu’era segaó,
campusino de los güenos,
porqu’es hijo d’esta tierra
y d’un labraó extremeño
que nus ha enseñäo a viví
entr’encinas y jelechos
y l’hemos visto sentí
qu’Extremadura es su pueblo.


El tren llegará mañana,
nus daremos un abrazo,
¿m’habrá mercao argún regalo?
¿tendrá barba? ¿tendrá canas?

¡Qué más da! Yo me siento mu jonrao.
¡Mi padre vié d’Alemania!

(Del mi libro: "De la corteza de la encina")

4/6/06

NO VISTAS DE LETRAS TUS SUEÑOS


Cuán tensado está el arco de Cupido
si alcanza a un corazón en la distancia,
si su flecha de amor, con su fragancia,
encuentra en un ventrículo su nido.

La aurícula, celosa, da un gemido.
El flujo de la sangre y su constancia
se agolpan en la aorta con prestancia
y abdican a la fuerza del latido.

Tan frágil es el sueño cuando yace
de cálida vigilia en el umbral.
El sueño es descifrable cuando nace,

cuando su brillo es verde de coral;
y muere, cual valiente kamikace,
cuando en letras se viste de formal.


Javier Feijóo

1/6/06

A mi soledá












Grabado de Casimiro Carrillo Tejela: "A solas con la soledad"


Se refalan por mis güesos
sentimientos anegaos de nostalgia
con el jierro del pasao
marcao a fuego en mi alma.

Tintinean como estrellas de colores
en el agua
cuando'l sol agacha'l vuelo
entre las ramas
y las tiñe de tostaos, amarillos
y naranjas.

¡Sentimientos rebozaos
en añoranza!

Y en tós ellos estás tú,
com'una lapa,
jurguneando mi corteza
con tus garras,
rapañando los versos
que jierven mis entrañas,
y queándote a mi lao
sin icir ni una palabra.


Javier Feijóo
Del mi libro: ¡Asina! Sentimientos en castúo
Enlace p'ascuchá'l poema: A mi soledad
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